La noche que se dio el desenlace con Rodrigo, fue después de que salimos del curso, te diré que anteriormente me había querido coger, pero no me dejé porque tiene un pito que parece una estaca de fierro y enorme, bueno hemos estado juntos, pero solo se la he mamado, para continuar te diré que nos fuimos a cenar tranquilamente, al llegar al hotel, me invitó a que nos bañáramos, nos dimos el gran agasajo, unos besos muy cachondos, caricias fuertes, con mordidita de orejas, besitos de cuello, de tetillas y fuertes apretones de nalgas. Yo cooperé mucho y besé con deleite todo su cuerpo, me prendí de su reata bien grandota, muy limpia, se la chupé con delicia, también sus hermosas pelotas, después nos fuimos al cuarto de doble pasillo, al llegar a la cama continuamos con el agasajo, me agachó para besarme con furia una y otra vez el culo, me agitaba mis bolitas, me las apretaba y casi me devoraba el hoyo, me lo chupaba con gran fuerza provocándome dolor, yo también le mamé sus tetillas, estaba extendido en la cama, con aquel bate apuntando hacia arriba, me colocó de manera que pudiera mamar cómodamente.
Después me pidió que yo también le mamara el culo y lo empinó en forma excitante eran enormes sus nalgas, de piel fina y bien formadas, estábamos en lo mejor cuando en eso tocaron la puerta, él se paró rápidamente para ir a abrir, se puso un bóxer, atravesó el pasillo, pero tardó un buen rato, yo me puse un short porque me cansé de esperar, cuando de repente entró al cuarto acompañado de un guapo muchacho moreno de 25 años aproximadamente y de buen cuerpo.
Al principio no entendí la situación, hasta que Rodrigo me dijo que ese muchacho venía para que estuviéramos juntos los tres, eso me cohibió, y sin importar más, no esperaron mi respuesta se empezaron a besar con desesperación, Rodrigo en un santiamén se quitó el bóxer y el moreno de nombre Raymond, se prendió rápidamente de la verga de Rodrigo, yo estaba mudo observando, sin importarles que yo estuviera con ellos se desnudaron, me quedé fascinado, estaba muy bien el moreno tenía muy buenas nalgas y una buena verga, muy desarrollada, se me antojó mamarla, pero me contuve. Raymond comenzó mamándole la verga a Rodrigo quien se acostó con la verga bien parada, yo me senté en un pequeño sofá a observarlos, que bonito mamaba Raymond devoraba la verga de Rodrigo en fuertes mamadas, él se retorcía de gozo y disfrutando tan buena chupada, ya que Raymond ponía todo su esfuerzo para que Rodrigo lo gozara.
Llegó el momento que se excitó demasiado Rodrigo que le dijo a Raymond que se pusiera a horcajadas o en cuatro patas y entonces me invitó a que me pusiera abajo para mamarle la verga a éste moreno tan guapo, yo sinceramente me estaba muriendo por hacerlo, me desnudé y me acomodé abajo de modo que hacía el 69 con Raymond, fue un ángulo muy bueno porque podría apreciar muy bien la penetración que se avecinaba, veía el estrecho capullito, el culito bien cerradito de Raymond y tenía en mi cara la vergota parada y las hermosas bolotas de Rodrigo. Que rica me supo la verga de este muchacho limpia y fresca, sus bolitas aguaditas, abultaditas y exquisitas, le di una chupadita a su hoyito pase varias veces mi lengua por su hermoso culo, entonces la verga de Rodrigo apunto directo hacia aquel agujerito, un puñito tupido, un nudito de ligas, yo mamaba y mamaba sin parar y pelaba bien mis ojos, para no perder detalle, Raymond mamaba alborozado mi pollo caliente, por momentos bajaba su lengua hasta tocar mi hoyo, provocándome fuertes sensaciones. Rodrigo colocó la cabezota de su hermosa verga en el botoncito diminuto, la verga brillaba imponente, cubierta por el condón, me sentía muy nervioso, me excitaba mucho tan buen espectáculo y más saber de que había alguien que podría aguantar ese enorme fierro. Rodrigo con los dos pulgares abrió con delicadeza aquellas lindas nalgas y puso sus dos manos abiertas agarrando las caderas, hizo un pequeño movimiento y me excitó mucho ver como aquella cabezota empezó a en
trar en el estrecho agujerito, que no oponía resistencia a su visitante, ante cada embate, le temblaban las piernas a Raymond y me mamaba con más fuerza, Y estaba anonadado, bien impresionado, o el culo de Raymond era una liga adaptable sin importar el tipo de verga o de plano mi culito era muy estrecho y fruncido. La verga de Rodrigo le había entrado, estirando bien aquel resortito, abriendo más a cada momento los pliegues de tan bonito culo, Rodrigo, estaba feliz, gemía con placer, se sentía satisfecho de que Raymond pudiera soportar su enorme reata. Rodrigo se afianzaba más de sus caderas, y le seguía abriendo a toda amplitud las excitantes nalgas, había entrado casi la mitad de la verga y yo seguía impresionado con cada empuje, era una buena experiencia observar aquello, la penetración de un hermoso culo, muy tierno, el cual supo soportar muy bien la dura ponchada, yo no dejaba de mamar la verga dura de Raymond la cual tenía fuertes palpitaciones en mi boca por el placer recibido en su culito bien perforado, el cual se había estirado en su totalidad. Los plisados de su culo estaban a su máximo estiramiento ahorcando la gruesa verga de Rodrigo quien no dejaba de sudar por el duro embate, era muy delicado para penetrarlo, porque ante cada arremetida le daba tiempo a que se adaptara por si sentía dolor, el dolor existía, pero también había delicadeza para meterlo, suaves movimientos y la dura verga abría camino paso a paso, para continuar segundos después metiendo más, hasta que logró ensartarlo con toda su verga, el cabrón de Raymond paraba su culo, queriendo devorar más carne, pero algo insólito se había tragado los 24 cms. de la dura y hermosa verga.
Me fascinaba ver aquello, Rodrigo era muy hermoso y me hubiera gustado sinceramente ser yo, pero ver una penetración era algo único, y es excitante ver como el culito va cediendo apretando tan bien la dura verga y las bolotas de Rodrigo como azotaban en la pelvis de Raymond, fue cuando ahí empezó el duro traqueteo, el chasquido exquisito de cada empuje, de cada remate, se dio el mete y ponche más rápido, con penetraciones firmes hasta tocar fondo, llegar hasta tope. Se volvió una revolución la ponchada, me encantaba ver como Rodrigo agarraba vuelo sin soltar las caderas de Raymond para dar la dura follada, sacándola casi toda para meterla otra vez en cuestión de segundos, Raymond gozaba a rabiar, sin dar muestras o señales de dolor, sabía ,mover muy bien el culo y se veía que era un experto y la forma en que recibía tan rica culeada, Rodrigo decía miles de peladeces: Trágatela toda, papito… mueve más tu culo, apriétala muchachito, gira más tus nalguitas mi amorcito.
Raymond parecía enloquecer porque aceleraba el movimiento de sus nalgas, hasta que Rodrigo empezó a gritar desesperado y empujaba con todas las ganas su verga para apretarle las nalgas a Raymond y soltar su leche caliente. Raymond se mantuvo quieto por un rato, se zafó de la verga, me sorprendió porque al sacarse la verga, su culo era un hoyo enorme, muy lubricado, estaba estirado y rojizo, Rodrigo se hizo a un lado, entonces Raymond rápidamente se me acercó, yo me quedé alucinado, me levantó las piernas patitas al hombro, se colocó un condón y de prisa me penetró, que inesperado fue, su verga no era tan grande como la de Rodrigo, digamos de un tamaño normal, pero muy gruesa, la verdad que yo sentí rico cuando entró, sentir la verga de ese muchacho me puso al máximo, sabía hacerlo muy bien me dio una buena ponchada, bárbara cogida, a un ritmo descomunal.
Se vino a fuertes chorros, después me puso sus nalgas y me dijo que le besara el culo y así lo hice, sin imaginar el coraje provocado en Rodrigo, quien sin miramientos se me fue encima y me dio dos fuertes bofetadas y dijo que yo era un hipócrita que con que facilidad le había dado el culo a Raymond, que ahora si me penetraría y no se iba a quedar con las ganas, me trató con mucho desprecio y prepotencia, diciéndome puto gacho y palabras ofensivas, yo no me dejé y me revelé me dio dos puñetazos en mi espalda.
El condenado de Raymond lo apoyó, me salí del cuarto y sentí asco por todo lo que había hecho, me acordé de mi familia y sentí que merecía todo eso. Una hora después salió y se disculpó, pero ya nada fue igual, fue un tonto porque en esos cuatro días me había enamorado de él. Espero que no te haya parecido sucio todo esto que t
e conté, pero así sucedió y en eso terminó mi experiencia. (Experiencia real) Estoy abierto a cualquier comentario ò sugerencia sobre mis relatos, que les gustaría saber, con toda confianza.
Autor: Jordy jordangoldy (arroba) yahoo.com.mx
categoría: Después me pidió que yo también le mamara el culo y lo empinó en forma excitante eran enormes sus nalgas, de piel fina y bien formadas, estábamos en lo mejor cuando en eso tocaron la puerta, él se paró rápidamente para ir a abrir, se puso un bóxer, atravesó el pasillo, pero tardó un buen rato, yo me puse un short porque me cansé de esperar, cuando de repente entró al cuarto acompañado de un guapo muchacho moreno de 25 años aproximadamente y de buen cuerpo.
Al principio no entendí la situación, hasta que Rodrigo me dijo que ese muchacho venía para que estuviéramos juntos los tres, eso me cohibió, y sin importar más, no esperaron mi respuesta se empezaron a besar con desesperación, Rodrigo en un santiamén se quitó el bóxer y el moreno de nombre Raymond, se prendió rápidamente de la verga de Rodrigo, yo estaba mudo observando, sin importarles que yo estuviera con ellos se desnudaron, me quedé fascinado, estaba muy bien el moreno tenía muy buenas nalgas y una buena verga, muy desarrollada, se me antojó mamarla, pero me contuve. Raymond comenzó mamándole la verga a Rodrigo quien se acostó con la verga bien parada, yo me senté en un pequeño sofá a observarlos, que bonito mamaba Raymond devoraba la verga de Rodrigo en fuertes mamadas, él se retorcía de gozo y disfrutando tan buena chupada, ya que Raymond ponía todo su esfuerzo para que Rodrigo lo gozara.
Llegó el momento que se excitó demasiado Rodrigo que le dijo a Raymond que se pusiera a horcajadas o en cuatro patas y entonces me invitó a que me pusiera abajo para mamarle la verga a éste moreno tan guapo, yo sinceramente me estaba muriendo por hacerlo, me desnudé y me acomodé abajo de modo que hacía el 69 con Raymond, fue un ángulo muy bueno porque podría apreciar muy bien la penetración que se avecinaba, veía el estrecho capullito, el culito bien cerradito de Raymond y tenía en mi cara la vergota parada y las hermosas bolotas de Rodrigo. Que rica me supo la verga de este muchacho limpia y fresca, sus bolitas aguaditas, abultaditas y exquisitas, le di una chupadita a su hoyito pase varias veces mi lengua por su hermoso culo, entonces la verga de Rodrigo apunto directo hacia aquel agujerito, un puñito tupido, un nudito de ligas, yo mamaba y mamaba sin parar y pelaba bien mis ojos, para no perder detalle, Raymond mamaba alborozado mi pollo caliente, por momentos bajaba su lengua hasta tocar mi hoyo, provocándome fuertes sensaciones. Rodrigo colocó la cabezota de su hermosa verga en el botoncito diminuto, la verga brillaba imponente, cubierta por el condón, me sentía muy nervioso, me excitaba mucho tan buen espectáculo y más saber de que había alguien que podría aguantar ese enorme fierro. Rodrigo con los dos pulgares abrió con delicadeza aquellas lindas nalgas y puso sus dos manos abiertas agarrando las caderas, hizo un pequeño movimiento y me excitó mucho ver como aquella cabezota empezó a en
trar en el estrecho agujerito, que no oponía resistencia a su visitante, ante cada embate, le temblaban las piernas a Raymond y me mamaba con más fuerza, Y estaba anonadado, bien impresionado, o el culo de Raymond era una liga adaptable sin importar el tipo de verga o de plano mi culito era muy estrecho y fruncido. La verga de Rodrigo le había entrado, estirando bien aquel resortito, abriendo más a cada momento los pliegues de tan bonito culo, Rodrigo, estaba feliz, gemía con placer, se sentía satisfecho de que Raymond pudiera soportar su enorme reata. Rodrigo se afianzaba más de sus caderas, y le seguía abriendo a toda amplitud las excitantes nalgas, había entrado casi la mitad de la verga y yo seguía impresionado con cada empuje, era una buena experiencia observar aquello, la penetración de un hermoso culo, muy tierno, el cual supo soportar muy bien la dura ponchada, yo no dejaba de mamar la verga dura de Raymond la cual tenía fuertes palpitaciones en mi boca por el placer recibido en su culito bien perforado, el cual se había estirado en su totalidad. Los plisados de su culo estaban a su máximo estiramiento ahorcando la gruesa verga de Rodrigo quien no dejaba de sudar por el duro embate, era muy delicado para penetrarlo, porque ante cada arremetida le daba tiempo a que se adaptara por si sentía dolor, el dolor existía, pero también había delicadeza para meterlo, suaves movimientos y la dura verga abría camino paso a paso, para continuar segundos después metiendo más, hasta que logró ensartarlo con toda su verga, el cabrón de Raymond paraba su culo, queriendo devorar más carne, pero algo insólito se había tragado los 24 cms. de la dura y hermosa verga.
Me fascinaba ver aquello, Rodrigo era muy hermoso y me hubiera gustado sinceramente ser yo, pero ver una penetración era algo único, y es excitante ver como el culito va cediendo apretando tan bien la dura verga y las bolotas de Rodrigo como azotaban en la pelvis de Raymond, fue cuando ahí empezó el duro traqueteo, el chasquido exquisito de cada empuje, de cada remate, se dio el mete y ponche más rápido, con penetraciones firmes hasta tocar fondo, llegar hasta tope. Se volvió una revolución la ponchada, me encantaba ver como Rodrigo agarraba vuelo sin soltar las caderas de Raymond para dar la dura follada, sacándola casi toda para meterla otra vez en cuestión de segundos, Raymond gozaba a rabiar, sin dar muestras o señales de dolor, sabía ,mover muy bien el culo y se veía que era un experto y la forma en que recibía tan rica culeada, Rodrigo decía miles de peladeces: Trágatela toda, papito… mueve más tu culo, apriétala muchachito, gira más tus nalguitas mi amorcito.
Raymond parecía enloquecer porque aceleraba el movimiento de sus nalgas, hasta que Rodrigo empezó a gritar desesperado y empujaba con todas las ganas su verga para apretarle las nalgas a Raymond y soltar su leche caliente. Raymond se mantuvo quieto por un rato, se zafó de la verga, me sorprendió porque al sacarse la verga, su culo era un hoyo enorme, muy lubricado, estaba estirado y rojizo, Rodrigo se hizo a un lado, entonces Raymond rápidamente se me acercó, yo me quedé alucinado, me levantó las piernas patitas al hombro, se colocó un condón y de prisa me penetró, que inesperado fue, su verga no era tan grande como la de Rodrigo, digamos de un tamaño normal, pero muy gruesa, la verdad que yo sentí rico cuando entró, sentir la verga de ese muchacho me puso al máximo, sabía hacerlo muy bien me dio una buena ponchada, bárbara cogida, a un ritmo descomunal.
Se vino a fuertes chorros, después me puso sus nalgas y me dijo que le besara el culo y así lo hice, sin imaginar el coraje provocado en Rodrigo, quien sin miramientos se me fue encima y me dio dos fuertes bofetadas y dijo que yo era un hipócrita que con que facilidad le había dado el culo a Raymond, que ahora si me penetraría y no se iba a quedar con las ganas, me trató con mucho desprecio y prepotencia, diciéndome puto gacho y palabras ofensivas, yo no me dejé y me revelé me dio dos puñetazos en mi espalda.
El condenado de Raymond lo apoyó, me salí del cuarto y sentí asco por todo lo que había hecho, me acordé de mi familia y sentí que merecía todo eso. Una hora después salió y se disculpó, pero ya nada fue igual, fue un tonto porque en esos cuatro días me había enamorado de él. Espero que no te haya parecido sucio todo esto que t
e conté, pero así sucedió y en eso terminó mi experiencia. (Experiencia real) Estoy abierto a cualquier comentario ò sugerencia sobre mis relatos, que les gustaría saber, con toda confianza.
Autor: Jordy jordangoldy (arroba) yahoo.com.mx

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